El Dilema Moral del Drama «Doctor John»

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«Realmente no sé cómo reaccionarán las personas, pero estoy lo suficientemente agradecido de que los espectadores entiendan el arduo trabajo de los protagonistas. También me encanta cómo los actores están tratando de hacerlo tan bien», éstas fueron las palabras del PD Jo Soo Won sobre la reacción del público respecto al espinoso tema del drama que está dirigiendo «Doctor John«.

Jo Soo-won dijo: «Mi drama tiene un camino establecido. Creo que ver el porcentaje y el entretenimiento se reduce a la perspectiva personal. No estoy tratando de complacer a nadie. Muchas personas me dicen que es un buen drama. Quiero crear un drama que se ajusta a esa definición «.


«Doctor John» es un drama médico humano sobre médicos que se especializan en medicina para el dolor y descubren la causa misteriosa de los dolores de sus pacientes La trama gira alrededor de la muerte con dignidad y la medicina del dolor por primera vez en un drama coreano, lo que está creando una controversia en el campo médico en línea con el tema social.

En mayo de 2009, el concepto de muerte con dignidad hizo su primera gran aparición en la cultura de Corea del Sur con un caso judicial que dictaminó que los familiares tenían derecho a suspender la atención médica a los seres queridos que técnicamente estaban vivos, pero que no tenían esperanza de recuperación. Un hombre mayor que se había convertido en un vegetal humano era el punto de discusión en ese caso. En una conferencia de prensa el 5 de agosto, el director de «Doctor John» , Jo Soo-won, habló sobre cómo esta idea inspiró la creación del drama.


Jo Soo-won dijo que discutió la idea con el guionista Kim Ji-woon-II en 2014 y fue en ese momento cuando comenzaron a investigar para el proyecto. La frase Muerte con dignidad en coreano y chino (尊嚴 死) se lee como Jon Eom Sa, que casi puede sonar como «Doctor John» pronunciado en una mezcla de coreano e inglés, aquí fue donde se les ocurrió la idea del título de «Doctor John».

Ji Sung como Doctor John

El actor principal Ji Sung también confirmó que los dilemas morales y éticos de la eutanasia fueron lo que lo atrajo al proyecto. Citó la complejidad emocional que implica el deseo de salvar a un paciente que tal vez no quiera ser salvado, y cómo, según la ley de Corea del Sur, todavía es difícil obtener un permiso médico legal para terminar con la vida en los casos en que vivir solo causa un sufrimiento excesivo para el paciente.

Ji Sung también mencionó específicamente el caso de David Goodall, un australiano de 104 años que fue a Suiza para terminar con su vida mientras sus nietos observaban. La esposa y los hijos de David Goodall ya lo habían precedido en la muerte. Ji Sung se aseguró de leer bastante sobre el concepto de suicidio asistido, vió muchos documentales y estudió sobre el tema en preparación para su papel.


Ji Sung también elogió el sistema de hospicio de Taiwán y cómo fue bueno para los pacientes y sus familias. Fue crítico con Corea del Sur por no tener un sistema similar. Habló sobre cómo quería que Corea del Sur se convirtiera en una cultura donde las personas puedan prepararse para su muerte inevitable de forma digna, sin convertir ésta situación en algo que cause más dolor del que de por sí provoca, sobre todo en los deudos.

En mi ciudad (lamentablemente no en todo mi país) existe algo similar llamado «Muerte Anticipada» que es la decisión que toma una persona de ser sometida o no a medios, tratamientos o procedimientos médicos que pretendan prolongar su vida cuando se encuentre en etapa terminal y, por razones médicas, sea imposible mantenerla de forma natural, protegiendo en todo momento la dignidad de la persona. Es obvio que las costumbres y la moral de unos se impone sobre la voluntad de otros para que éste tipo de procedimientos exista en una sociedad.


En los últimos 18 meses más coreanos están eligiendo «morir con dignidad» ya que casi 60,000 personas han rechazado tratamientos «sin sentido» que prolongan la vida, según un documento reciente del Ministerio de Salud, publicado el 18 de agosto de 2019.. La Ley de Muerte con Dignidad entró en vigencia el 4 de febrero de 2018, permitiendo que los pacientes o sus familiares rechacen o soliciten la suspensión de cuatro tratamientos médicos para mantener la vida, y desde entonces, 58,398 han decidido hacerlo. 

Los cuatro tratamientos – reanimación cardiopulmonar, ventilación artificial, hemodiálisis y administración de medicamentos contra el cáncer – solo están destinados a prolongar la vida y no proporcionan alivio o tratamiento a una enfermedad que ya se diagnóstico como incurable. Entre las personas que fueron retiradas del soporte vital, 35,176 fueron hombres y 23,222 mujeres. La decisión de suspender el tratamiento de soporte vital fue tomada principalmente por miembros de la familia.


En más del 32 % de los casos, la decisión fue tomada por dos o más miembros de la familia, mientras que el 34.7% recibió permiso de todos los miembros de la familia y en el 32.1% de los casos el paciente decidió por su cuenta.  Los datos también mostraron que cerca de 300,000 personas se han inscrito hasta ahora para tomar decisiones al final de su vida en caso de que se enfermen de manera terminal.

Tema polémico pero muy interesante!! 

Verónica Troncoso

Créditos: Hancinema y The Korea Times

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